Centro Urbano Presidente Alemán, 75 años después

Walter I. Paniagua Pilotec.

Con motivo del 75 aniversario de la fundación de Ingenieros Civiles Asociados (ICA), se presenta un breve resumen de la construcción del Centro Urbano Presidente Alemán, en la que la solución de cimentación tuvo un papel fundamental.

Antecedentes

En 1947, la entonces Dirección General de Pensiones Civiles para el Retiro de México (hoy Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, ISSSTE) buscó al joven arquitecto Mario Pani para solicitarle que proyectara, en un terreno recientemente adquirido en la entonces lejana Colonia del Valle de la Ciudad de México, 200 casas para los trabajadores al servicio del Estado. En su lugar, Pani propuso construir una unidad compacta de gran altura con grandes extensiones de áreas verdes y más de mil departamentos. Pani tomó el modelo paradigmático funcionalista que Le Corbusier defendió con la Cité Radieuse (villa radiante), hecha en Marsella, aunque agregó nuevos modelos de circulación interna para tener una ventilación adecuada de las cocinas y los baños de cada departamento mediante puentes al aire libre.

La idea fue aceptada por el gobierno mexicano. El diseño y proyecto fue realizado por el arquitecto Mario Pani Darqui en colaboración con el arquitecto Salvador Ortega Flores y el ingeniero Bernardo Quintana Arrioja. Fue así que en 1949 se concluyó la construcción de este emblemático conjunto arquitectónico. La ruta crítica de la obra abarcó 24 meses a partir del 1º de septiembre de 1947, día en que iniciaron los trabajos. Además de la propuesta de diseño, el “multifamiliar” se erigió con minuciosos estudios de instalaciones, cimbras y estructuras, y materiales como tabique de barro recocido y bloques con alma de tepezil. El Centro Urbano Presidente Alemán (CUPA) fue promovido por el primer presidente civil de México, el licenciado Miguel Alemán Valdés, y construido por Ingenieros Civiles Asociados (ICA).

El CUPA fue el primer centro urbano con infraestructura y servicios para una nueva forma de habitar; “una proposición en concreto”, como versaba la campaña presidencial del presidente Alemán. Representó un cambio de paradigma para vivir la modernidad, con diversidad habitacional (48, 57, 61, 70 y 76 m2), densidad y un vasto equipamiento urbano: dispensario, zona comercial, lavandería, supermercado, club deportivo, teatro, biblioteca, alberca, administración, iglesia, jardín de niños, guardería y hospital.

El proyecto fue sometido a concurso luego de una convocatoria en la que se analizó el tipo arquitectónico y constructivo, el aprovechamiento del terreno, la capacidad de población, las condiciones de amplitud, confort y comodidad de las viviendas, y los costos más bajos a partir de la adopción de un sistema urbanístico-arquitectónico de edificios altos, distribuidos de manera que se dejaba una superficie considerable de terreno libre para utilizarse en jardines; establecimiento de locales para comercios, lavandería, guardería infantil, dispensario médico y centro escolar.

La duración de la obra se estimó en 24 meses y se terminó dos semanas antes de lo solicitado; fueron 12 meses para la excavación y construcción de la estructura de concreto, y el resto para instalaciones y acabados interiores y exteriores. Se trató de uno de los primeros ejemplos de funcionalismo a gran escala, tanto por los materiales como por la optimización de recursos. Trabajaron más de 1,800 colaboradores diariamente e implicó el desarrollo de capacidades constructivas y estructuras desafiantes.

El proyecto

El conjunto está formado por seis unidades principales de 17 × 65 m, cuatro de ellas ligadas mediante tres cuerpos secundarios de 8.5 × 28 m, y las dos restantes, aisladas. La disposición en planta se muestra en la figura 1. Todas las construcciones principales y los cuerpos secundarios constan de 13 pisos, poseen estructuras de concreto reforzado y se destinan a viviendas; el terreno en que se desarrolló el proyecto tiene una superficie total de 40,000 m2.

Cada edificio tiene su propio acceso en el nivel de la calle, en una planta que se encuentra rodeada de servicios comunes como locales comerciales y áreas verdes. De los nueve edificios altos, siete se hallan ligados en zigzag y les corresponden los números romanos I, I’, II, II’, III, III’ y IV. Siguiendo una de las diagonales del terreno que los anteriores dejan libres, se encuentran los dos restantes, paralelos a cada último edificio que compone el zigzag; a estos edificios les corresponden los números romanos V y VI.

En los edificios altos, de 13 pisos, las escaleras tienen un acceso cada tres niveles, mientras que los elevadores hacen una parada cada cinco niveles. Esto permite que los recursos sean menos y sigue siendo práctico a la vez, aunque varios de los elevadores están fuera de servicio por falta de mantenimiento. En los edificios chicos, de tres pisos, solo hay acceso por escaleras que llegan directamente a los departamentos.

El área total construida es del 20% únicamente, y el resto está destinado al área libre que se conforma de jardines, locales comerciales como lavandería, carnicería, abarrotes, etc., y áreas de servicio a la comunidad como guardería, dispensario médico, un centro escolar, piscina semiolímpica con vestidores y baños individuales y un edificio administrativo con oficinas, correo, telégrafo y una unidad sanitaria. El conjunto proporcionaba todos los servicios básicos a la comunidad.

Información geotécnica y diseño de la cimentación

Mediante un sondeo de más de 100 m de profundidad, se comprobó que el suelo en este lugar está compuesto por depósitos de grava y arena con mantos de limo compacto o arenas limpias de diferente granulometría, cubiertos en la superficie por una serie de estratos de arcillas volcánicas, limos arcillosos y arenosos, que en total suman un espesor del orden de 10 m. Las variaciones de esta formación superior compresible se observaron en varios pozos a cielo abierto.

Los contenidos de agua en la formación superficial fluctúan entre 30 y 200%, siendo particularmente blandos los estratos localizados a 5 y 8 m bajo la superficie; las resistencias a la compresión no confinada, muy variables con la profundidad, resultaron mayores de 0.5 kg/cm2; el nivel freático se localizó a 7.5 m de profundidad.

El material encontrado entre 0 y 4 m de profundidad es arcilla arenosa café, relativamente homogénea, con humedad natural comprendida entre 30 y 70%, límite líquido de 37 a 55%, límite plástico de 14 a 25% y resistencia a la compresión simple de 0.5 a 1.3 kg/cm2.

El proyecto original de cimentación para los edificios de 13 pisos era mediante pilotes hincados. Sin embargo, la recién formada empresa ICA de Bernardo Quintana Arrioja y asociados, gracias al conocimiento geotécnico generado en su Laboratorio de Mecánica de Suelos integrado por un creativo grupo de ingenieros, entre los que destacaban Fernando Hiriart Balderrama, Raúl J. Marsal Córdoba y Raúl Sandoval Landázuri, analizó y concluyó que era factible realizar la cimentación de los edificios del CUPA mediante una cimentación superficial, con lo cual se logró una reducción sustancial en el monto de la propuesta y les permitió ganar la construcción del proyecto.

Se realizó una estimación preliminar de asentamientos y, por la circunstancia de no haber interferencia con otras construcciones, se cimentaron las estructuras sobre zapatas corridas en el sentido transversal de cada cuerpo. Con tal motivo se efectuaron pruebas de compresión triaxial rápida o no drenada con el material en su condición natural; no se saturaron las probetas, pues el nivel freático está abatido en esta zona de la ciudad; por otra parte, su grado de saturación era de 80% o mayor.

Con estos datos se estimó que la capacidad admisible para carga estática era de 22 t/m2, resultando un factor de seguridad mínimo de 3 al considerar la acción combinada de sismo y peso propio. Las dimensiones generales, corte y planta de las cimentaciones se muestran en la figura 2.

Los asentamientos totales se obtuvieron a partir de los valores medios de compresibilidad de la formación superficial (10 m de profundidad) y la estimación de esfuerzos inducidos en el terreno hasta una profundidad de 60 m. Los cálculos se hicieron empleando la fórmula de Boussinesq. De acuerdo con esta información, los asentamientos totales estaban comprendidos entre 19 y 29 cm en el grupo de edificios I a IV, y de 18 a 26 cm en los V y VI. Los asentamientos diferenciales máximos resultaban de 10 cm. Debe notarse que, por la acción de las cargas correspondientes a los cuerpos secundarios, la distribución de las curvas de igual asentamiento no era simétrica y que las estructuras principales iban a estar sometidas a efectos de una torsión que se consideró compatible con el tipo de construcción proyectado.

Se efectuaron nivelaciones periódicas de varias columnas de cada edificio, una vez acabada la cimentación, a fin de observar la evolución de los asentamientos respectivos. Desgraciadamente, durante la construcción hubo problemas para mantener intactos los bancos de referencia localizados en la proximidad de la obra, y por esa razón las mediciones no tienen la precisión deseada. En la figura 3 se presenta la configuración de asentamientos correspondiente al conjunto, registrados de diciembre de 1947 a febrero de 1956.

Tanto los edificios principales (I a VI) como los cuerpos secundarios (I´ a III´) acusan un comportamiento diferente al predicho, por lo que se refiere a la distribución de las curvas de igual asentamiento, pero los valores son muy parecidos en promedio. Por otra parte, entre los edificios V y VI que ocupan las esquinas opuestas del predio, las discrepancias son apreciables, lo que pone en evidencia las variaciones estratigráficas. El resultado pone de manifiesto la dificultad para predecir la evolución de asentamientos en la Zona de Transición.

En la figura 4 se muestran algunos aspectos del conjunto terminado, y en la figura 5, una visita histórica durante la construcción de la obra.

A principios del decenio de 1990, el ISSSTE solicitó a ICA una intervención en las columnas exteriores de los nueve edificios altos, que sufrieron pérdida del recubrimiento por efecto de la intemperización en el acabado martelinado del concreto. Se llevó a cabo un zunchado con elementos metálicos y resinas para proteger el acero de refuerzo. La cimentación se mantiene sin cambios, con un comportamiento adecuado después de 75 años de su construcción; tuvo un desempeño satisfactorio durante los sismos de 1957, 1985 y 2017

Elaborado con base en las siguientes fuentes:

Chávez, A. (2022). Comunicación personal.

es.wikipedia.org/wiki/Multifamiliar_Presidente_Alemán

Garay, G. (2000). Rumores y retratos de un lugar de la modernidad, historia oral del Multifamiliar Miguel Alemán 1949-1999. México: Instituto Mora, Facultad de Arquitectura, UNAM.

Kochen, J. J. (2017). CUPA: El conjunto urbano mejor logrado del siglo XX en México. Centro Urbano Presidente Alemán, el primer multifamiliar moderno. México: Fundación ICA, Fundación Miguel Alemán.

Marsal, R. J., y M. Mazari (1959). El subsuelo de la Ciudad de México. Universidad Nacional Autónoma de México.

Schmitter, J. J. (2022). Comunicación personal.


Publicado

en

, , ,

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *