Normas hidrosanitarias para la edificación sustentable

Evangelina Hirata Directora general de Organismo Nacional de Normalización y Certificación de la Construcción y Edificación, S.C.

La mitigación de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y otros objetivos del desarrollo sustentable se han convertido en temas importantes para muchos países del mundo. Entre los diversos problemas ambientales, la conservación del agua es uno de los problemas globales más críticos y cuya importancia está aumentando con el continuo crecimiento de la población y los efectos del calentamiento global.

La creciente necesidad de alcanzar un equilibrio hidrológico que asegure el abasto suficiente de agua a la población se logrará armonizando la disponibilidad natural con las extracciones del recurso mediante el uso eficiente del agua. Los futuros suministros, especialmente en regiones que sufren escasez, provendrán de la conservación, el reciclaje, la reutilización y la mejora de la eficiencia en el uso del agua, más que del desarrollo de ambiciosos proyectos.

Las nuevas tecnologías que usan menos agua son cada vez más importantes; recurrir a ellas asegurará la protección de las fuentes existentes de agua dulce, que es lo esencial para evitar la crisis del agua en el futuro.

El uso eficiente del agua en una edificación o conjunto urbano se establece desde su diseño y construcción, e incluye tanto la selección de mobiliario y accesorios como la solución de las instalaciones con el equipo y los materiales adecuados. Por ejemplo, la selección de grifos de fregadero y bañera de bajo flujo, cabezales de ducha e inodoros puede reducir en 30-40% el uso de agua dentro de una edificación (véase figura 1). En los últimos años, la calidad de los accesorios de bajo flujo ha aumentado y los nuevos productos están superando los diseños originales. Otra forma de asegurarse de obtener la máxima eficiencia de agua es adquirir electrodomésticos que garanticen un cierto grado de eficiencia de agua y ahorren energía.

Por otro lado, con el fin de implementar integralmente la conservación del agua y su tratamiento, se ha promovido la reutilización del agua de lluvia y el reciclaje de agua recuperada; estas prácticas han tenido una influencia significativa en el uso de los recursos hídricos que pueden cuantificarse a través de los diferentes sistemas de certificación de la edificación sustentable. Asimismo, se podrán hacer análisis de los beneficios no solamente del ahorro del agua, sino también de la energía y la reducción de carbono al medio ambiente (véase figura 2).

Huella hídrica

Con el fin de conocer los impactos relacionados con el agua como una base para mejorar su gestión en diferentes niveles, se han diseñado técnicas de evaluación de la huella de agua que identifica los impactos ambientales potenciales relacionados con el agua. La huella de agua es la métrica con la que se cuantifican los impactos ambientales potenciales relacionados con el agua (ISO 14044:2006).

Las normas internacionales son aquellas aprobadas por un organismo internacional de normalización que cumple con los principios y procedimientos reconocidos en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano es parte (Ley de Infraestructura de la Calidad).

La evaluación de la huella hídrica se basa en el análisis de ciclo de vida, de acuerdo con la norma internacional ISO 14044:2006 Gestión ambiental. Análisis de ciclo de vida. Requisitos y directrices. Esta norma establece los requisitos y directrices para realizar e informar de una evaluación de huella de agua única o individual o como parte de una evaluación ambiental más integral. Sólo las emisiones de aire y los vertidos a suelo con impactos en la calidad del agua se incluyen en la evaluación.

Otra norma relevante internacionalmente es la ISO 46001:2019 Water efficiency management systems. Requirements with guidance for use. Este documento especifica los requisitos del sistema de gestión de la eficiencia del agua y contiene una guía para su uso. Con este documento, una organización puede desarrollar e implementar una política de eficiencia del agua a través del establecimiento de objetivos, metas, planes de acción, monitoreo, evaluación comparativa y programas de revisión. Éstos deben tener en cuenta cualquier requisito relacionado con el uso significativo de agua.

Un sistema de gestión de la eficiencia del agua permite que una organización logre sus compromisos de política relevantes y tome las medidas necesarias para mejorar su gestión del agua. Esta norma se centra en los consumidores finales y es aplicable a cualquier organización que desee lograr el uso eficiente del agua a través del enfoque de “reducir, reemplazar o reutilizar”; establecer, implementar y mantener la eficiencia del agua, y mejorar continuamente la eficiencia del agua.

Incluye prácticas de monitoreo, medición, documentación, reporte, diseño y adquisición de equipos, sistemas, procesos y capacitación del personal que contribuye a la gestión eficiente del agua.

Las normas y los estándares

En México se han desarrollado un conjunto de normas obligatorias y voluntarias emitidas por las dependencias gubernamentales y organismos de normalización, con base en la Ley Federal de Metrología y Normalización, hoy Ley de Infraestructura de la Calidad.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua), dependencia que tiene como función administrar y preservar las aguas nacionales y sus bienes inherentes para lograr su uso sustentable, ha expedido diversas normas oficiales mexicanas (NOM) en las que se establecen las disposiciones, las especificaciones y los métodos de prueba que permiten garantizar que los productos y servicios cumplan con el objetivo de aprovechar, preservar la cantidad y calidad, así como el manejo y uso eficiente del agua.

Entre las NOM emitidas por la Conagua que impactan en el desarrollo urbano y las edificaciones, se encuentran las siguientes:

NOM-001-CONAGUA-2011. Sistemas de agua potable, toma domiciliaria y alcantarillado sanitario – Hermeticidad – Especificaciones y métodos de prueba

NOM-005-CONAGUA-1996. Fluxómetros – Especificaciones y métodos de prueba

NOM-006-CONAGUA-1997. Fosas sépticas prefabricadas – Especificaciones y métodos de prueba

NOM-008-CONAGUA-1998. Regaderas empleadas en el aseo corporal – Especificaciones y métodos de prueba

NOM-009-CONAGUA-2001. Inodoros para uso sanitario – Especificaciones y métodos de prueba

NOM-010-CONAGUA-2000. Válvulas de admisión y válvulas de descarga para tanque de inodoro – Especificaciones y métodos de prueba

De igual manera, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha elaborado NOM para la prevención y control de la contaminación del agua. Algunas de ellas son las siguientes:

NOM-001-SEMARNAT-1996, que establece los límites máximos permisibles de contaminantes en las descargas de aguas residuales en aguas y bienes nacionales

NOM-002-SEMARNAT-1996, que establece los límites máximos permisibles de contaminantes en las descargas de aguas residuales a los sistemas de alcantarillado

NOM-003-SEMARNAT-1997, que establece los límites máximos permisibles de contaminantes para las aguas residuales tratadas que se reúsen en servicios al público

NOM-004-SEMARNAT-2002. Protección ambiental – Lodos y biosólidos – Especificaciones y límites máximos permisibles de contaminantes para su aprovechamiento y disposición final

El uso y consumo humano del agua está relacionado con la transmisión de enfermedades gastrointestinales, entre otras. Dado lo anterior, la Secretaría de Salud (Ssa), en coordinación con la Conagua y otras entidades de gobierno, ha emitido, entre otras, las siguientes NOM:

NOM-127-SSA1-1994, Salud ambiental. Agua para uso y consumo humano – Límites permisibles de calidad y tratamientos a que debe someterse el agua para su potabilización.

NOM-179-SSA1-1998, Vigilancia y evaluación del control de calidad del agua para uso y consumo humano, distribuida por sistemas de abastecimiento público.

NOM-230-SSA1-2002, Salud ambiental. Agua para uso y consumo humano, requisitos sanitarios que se deben cumplir en los sistemas de abastecimiento públicos y privados durante el manejo del agua. Procedimientos sanitarios para el muestreo.

En cuanto a las normas mexicanas (NMX), aun cuando por definición son voluntarias, una vez que se hallan referenciadas en un reglamento o código de construcción vigente tendrán una observancia obligatoria. Son emitidas por organismos de normalización para este sector, y son las siguientes:

NMX-C-039-ONNCCE-2015. Industria de la construcción. Fibrocemento. Tubos y accesorios para sistemas de alcantarillado. Especificaciones y métodos de ensayo.

NMX-C-413-ONNCCE-2019. Industria de la construcción. Pozos de visita prefabricados de concreto. Especificaciones y métodos de ensayo.

NMX-C-415-ONNCCE-2015. Industria de la construcción. Válvulas y grifos para agua. Especificaciones y métodos de ensayo.

NMX-C-401-ONNCCE-2020 y NMX-C-402-ONNCCE-2020, que establecen especificaciones para tubos de concreto simple con junta hermética y para tubos de concreto reforzado respectivamente. Dichas normas se relacionan con la NOM-001-CONAGUA-2011, dado que ésta pide que los productos, en este caso los tubos, estén certificados para poder certificar el sistema de alcantarillado sanitario.

NMX-ES-003-NORMEX-2008. Energía solar. Requerimientos mínimos para la instalación de sistemas solares térmicos para calentamiento de agua.

NMX-ES-004-NORMEX-2010. Energía solar. Evaluación térmica de sistemas solares para calentamiento de agua. Método de prueba.

NMX-E-146-CNCP-2013. Tubos de polietileno de alta densidad (PEAD) para toma domiciliaria de agua. Especificaciones y métodos de ensayo.

Existen asimismo otras normas o instrumentos normativos emitidos por las diversas dependencias del gobierno federal.

La infraestructura educativa se ciñe a las “Normas y especificaciones para estudios, proyectos, construcciones e instalaciones; Volumen 5. Instalaciones de servicio: Tomo II. Instalaciones hidrosanitarias”.

En el sector vivienda se ha desarrollado un marco normativo no solamente por las necesidades de la industria, sino también como parte de la política nacional de vivienda. Es el caso del Código de Edificación de Vivienda (3ª versión, publicada en 2017), que incluye en su parte 8 (capítulos 42 al 47) las disposiciones técnicas normativas relacionadas con las instalaciones hidráulicas y sanitarias, que incluyen las NOM y NMX existentes, donde se establecen los requisitos aplicables a la vivienda en general que han contribuido a establecer modelos de incentivos para diferentes esquemas de financiamiento a la vivienda de interés social.

La NMX-AA-176-SCFI-2015 –Instalaciones hidrosanitarias para la edificación de vivienda. Especificaciones y métodos de ensayo– establece los requisitos mínimos de estanqueidad y hermeticidad, así como los elementos que conforman la instalación hidrosanitaria a partir de la toma domiciliaria y el primer registro sanitario hacia el interior de la vivienda, a fin de asegurar su correcto funcionamiento en la vivienda nueva dentro del territorio nacional.

Comentarios finales

México cuenta con una base consistente de normas y estándares que tienen como objetivo fomentar el uso sustentable del agua y la calidad de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento; sin embargo, es necesaria la participación tanto de la sociedad civil como del gobierno para alcanzar una gestión sustentable del agua. Es fundamental seguir avanzando en el desarrollo de esquemas y técnicas, así como de productos que permitan gestionar dicho recurso con mayor eficacia para satisfacer demandas crecientes.

Desde luego, hay muchos temas que aún están por normalizarse, de manera que aporten para identificar a una construcción sustentable, es decir, criterios técnicos que en otros países ya se consideran en una certificación de la construcción o edificación sustentable. En las prácticas globales, estas normas han servido para contar con indicadores de desempeño de la eficiencia en el uso de recursos acuíferos, su manejo, calidad y tratamiento, entre otros conceptos de energía, medio ambiente y residuos sólidos.

Para el sector de la construcción, es importante considerar que un instrumento de aplicación y cumplimiento obligatorio son los reglamentos o códigos de edificación locales; no siempre en ellos se encuentran actualizadas las referencias a las normas y estándares que hemos comentado, por lo que hay mucho trabajo técnico por desarrollar, así como la armonización entre los diferentes instrumentos normativos nacionales y locales.

Es necesario continuar promoviendo el conocimiento de la normalización y el involucramiento de la industria de la construcción, en general, en los grupos de trabajo para desarrollo de normas, así como un mayor conocimiento y responsabilidad ante la regulación de la construcción, sea código o reglamento de construcción. El diseñador, constructor, productor, comercializador y propietario, así como los gobiernos locales y los futuros profesionistas deberán involucrarse más intensamente y estudiar la regulación, pues son las bases para el diseño, construcción, mantenimiento y comercialización de la edificación sustentable.


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